44 niños recuperan la audición en Canarias

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Prevenir antes que curar. O sanar antes de que la enfermedad se manifieste. Los especialistas en Otorrinolaringología del Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno Infantil de Gran Canaria han conseguido que 44 niños recuperen la audición después de realizarles implantes cocleares. Se les había detectado sordera neonatal a través del Programa de Cribaje Universal de la Hipoacusia Infantil. El doctor Alfredo Tagarro García, pediatra del Hospital Universitario Infanta Sofía, nos aclara conceptos: “Un implante coclear es un dispositivo artificial -como una prótesis- que sustituye a la cóclea, el órgano del aparato auditivo encargado de recibir y procesar la información sonora y que, dada su extrema sensibilidad, puede resultar dañada por diversas razones”.

El oído interno de las personas no solo sufre daños por circunstancias exteriores (ruidos, líquidos, cambios de temperatura…) sino también internas, y no únicamente por culpa de infecciones o consecuencias de alguna enfermedad. “En efecto”, corrobora el Dr. Tagarro: “la principal precaución que debemos tomar padres y médicos es contra la medicación ototóxica, es decir, aquella que puede dañar el oído interno. La más común son los diuréticos (furosemida), algunos antibióticos (los aminoglucósidos) y algunos antiinflamatorios. Generalmente el daño se produce cuando se combinan varios de estos fármacos y sobre todo si se administran durante mucho tiempo”.

Ahí es donde entra el Programa de Cribaje Universal de la Hipoacusia Infantil, puesto en marcha en España en 2007 y que en este hospital canario ha salvado ya de la sordera a esos 44 niños. “Consiste en un protocolo implantado en todos los hospitales cuyo objetivo es la detección precoz de sordera en los recién nacidos, que permite una intervención temprana que evitará mayores problemas en el desarrollo del lenguaje. Se lleva a cabo en todos los recién nacidos a través de una especie de cascos que emiten sonidos y detectan si el recién nacido los oye o no. Recibe el nombre de programa de cribaje porque hace una ‘criba’, detectando a los enfermos y dejando pasar a los sanos”.

Un método que puede ser demasiado ‘quisquilloso’ . “Sí”, sonríe el Dr. Tagarro, “Es importante destacar que el dispositivo tiene mucha sensibilidad, tanta que en ocasiones señala como enfermos también a algunos individuos sanos. Por eso después hay que comprobar los resultados mediante pruebas más específicas”. Prevenir otra vez.

Óscar Cabrera