A medida que envejecemos, nuestra audición cambia de forma natural. Tal vez notes que subir un poco el volumen de la televisión se ha vuelto habitual o que seguir conversaciones en lugares con ruido resulta más complicado. Estos cambios auditivos con la edad son normales, pero conocerlos ayuda a cuidar mejor de nuestra salud auditiva y a detectar a tiempo cualquier señal de alerta.
Cómo cambia la audición con el tiempo
El oído humano es un sistema complejo que convierte las ondas sonoras en señales que el cerebro interpreta como sonido. Dentro del oído interno, las células ciliadas de la cóclea cumplen un papel esencial. Con el paso de los años, estas células pueden desgastarse, reduciendo la capacidad para percibir sonidos agudos y detalles finos del habla. Este proceso, llamado presbiacusia, suele aparecer de forma gradual y afecta a una proporción significativa de personas mayores de 60 años.
Además de la pérdida gradual de las células ciliadas, el envejecimiento también influye en los nervios que transmiten las señales auditivas y en la manera en que el cerebro procesa los sonidos complejos. Por eso, incluso personas con audición aparentemente normal pueden experimentar dificultades para distinguir conversaciones en entornos ruidosos.
Señales que indican que es momento de revisar tu audición
Aunque ciertos cambios son esperables, existen indicios que requieren atención profesional. La pérdida auditiva repentina, zumbidos persistentes, dificultad para seguir conversaciones incluso en lugares tranquilos o molestias que afectan la vida diaria son señales de que es importante consultar a un especialista. Detectar la pérdida auditiva a tiempo mejora la comunicación y ayuda a mantener la calidad de vida y la salud cognitiva.
Si quieres conocer más sobre los primeros signos de pérdida auditiva, puedes visitar nuestro artículo Señales tempranas de pérdida auditiva que muchas personas ignoran.
Proteger la audición no requiere cambios drásticos en la rutina diaria. Evitar la exposición prolongada a ruidos intensos, someterse a revisiones periódicas y mantener hábitos saludables son estrategias efectivas para preservar la capacidad auditiva. Los expertos recomiendan incluir la audición dentro de los chequeos de salud a partir de los 50 o 60 años, igual que la vista o la presión arterial. Intervenir a tiempo ante cualquier pérdida detectada permite seguir disfrutando de los sonidos cotidianos y mantener la mente activa.
Para más consejos sobre prevención auditiva, consulta nuestro artículo Cómo proteger tus oídos en conciertos y eventos ruidosos.
Conocer cómo cambia la audición con la edad es el primer paso para protegerla. Una prueba auditiva profesional, rápida y sin dolor, permite evaluar cualquier cambio y recibir recomendaciones personalizadas. Escuchar bien mejora la comunicación, la vida social y contribuye al bienestar general. Para más información sobre las evaluaciones disponibles, visita Pruebas auditivas en Beltone.
Los cambios auditivos con la edad son una parte natural del envejecimiento, pero entenderlos y actuar a tiempo marca la diferencia, y aún más cuando sabemos que existe relación directa entre el deterioro cognitivo y la pérdida auditiva. Revisiones periódicas, hábitos de protección y apoyo profesional permiten mantener una audición óptima y disfrutar plenamente de los sonidos que enriquecen nuestra vida diaria.






