Llega la primavera. Las lluvias han resucitado el campo, y llega el polen, y las alergias. En este blog nos toca contarte los síntomas que tienen que ver con el oído. Hablamos hoy de las alergias y los oídos. Aunque también te recordamos algunos consejos útiles para proteger la audición en primavera.
Pero primero, vamos a explicar brevemente qué son las alergias. Las alergias primaverales se producen principalmente por una respuesta exagerada del sistema inmunológico a sustancias comunes en el ambiente, como el polen de árboles, pastos y flores, que se libera en grandes cantidades durante la primavera.
Las plantas florecen, y para reproducirse, liberan polen al aire. Este polen puede ser transportado por el viento y llegar fácilmente a los ojos, nariz y boca.
En personas alérgicas, el sistema inmunológico confunde el polen con una amenaza (como si fuera un virus o bacteria). Como defensa, libera histamina y otras sustancias químicas. Y esto causa los síntomas típicos: estornudos, picazón, ojos llorosos, congestión nasal, etc.
Las principales causas de la alergia son el polen de árboles (como el plátano, olmo o abedul) — suele aparecer a inicios de primavera, el polen de pasto — más común a mediados o finales de primavera. La Contaminación ambiental puede agravar los síntomas. Y también el cambio climático, con inviernos suaves y primaveras largas aumentan la cantidad de polen.
Pero aquí nos toca hablar de los síntomas de las alergias y los oídos como por ejemplo, picor en el canal auditivo, la sensación de presión o taponamiento -algo parecido a cuando cambia la altitud- la acumulación de líquido en el oído medio, lo que puede afectar la audición, un dolor leve o molestias debido a la inflamación pero también un mayor riesgo de infecciones, cuando el moco se acumula y permite el crecimiento de bacterias
Todo esto sucede porque las alergias provocan inflamación en los conductos de la nariz y la trompa de Eustaquio, que conecta el oído medio con la garganta, lo que puede generar sensación de taponamiento y acumulación de líquido.
Cuando existen síntomas persistentes, es útil consultar a un médico para ver opciones como antihistamínicos, descongestionantes o enjuagues nasales.
Además de estos síntomas, las alergias y los oídos pueden afectar la audición, aunque generalmente lo hacen de forma temporal. Las alergias pueden causar inflamación y acumulación de moco en el oído medio, lo que afecta la transmisión del sonido.
Las alergias, por ejemplo, causan la sensación de oído tapado. La inflamación de la trompa de Eustaquio impide que el oído medio se ventile correctamente.
Además, también provocan una disminución temporal de la audición. La acumulación de líquido en el oído medio puede dificultar la transmisión del sonido.
Otras dificultades que provocan son la autofonía (oír la propia voz más fuerte de lo normal) o el tinnitus (zumbidos en los oídos) debido a la presión en el oído medio.
Si los síntomas persisten o la audición no mejora después de tratar la alergia, es recomendable acudir a un especialista para descartar otras causas.