Prueba de Rinne: ¿Qué es y para qué sirve?

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La prueba de Rinne es una prueba sencilla, que forma parte de la exploración neurológica general, y sirve para valorar la audición mediante un diapasón. Compara la transmisión de sonidos por el aire, con la que se produce por el hueso.

Para llevarla a cabo, el otorrino, o el audiólogo, aplica un diapasón en la apófisis mastoides, el hueso del cráneo que está detrás de la oreja, y mide el tiempo que el paciente escucha el sonido.  Cuando cesa el sonido, se coloca el diapasón frente al conducto auditivo,  cronometrando también el tiempo que el paciente puede aún oír el sonido mediante conducción aérea, es decir, a través del tímpano y la cadena de huesecillos.

En caso de sordera de trasmisión, el paciente no es capaz de oír el sonido del diapasón cuando se coloca junto al meato auditivo. La prueba se puede llevar a cabo en orden inverso, siendo lo más importante determinar si el paciente oye mejor por vía ósea o por vía aérea. Las personas sanas dejan de escuchar la vibración del diapasón antes cuando éste está colocado en la mastoides, de forma que si se retira y se coloca frente al oído, la siguen escuchando.

En cuanto a la valoración de resultados, se puede decir que la prueba de Rinne es positiva si el paciente oye mejor por vía aérea. Es típico de las personas sanas o con sorderas de percepción (neurosensorial), en cuyo caso la percepción por ambas vías se ve disminuida.

El Rinne es negativo si el paciente oye mejor por vía ósea. Es típico de las sorderas de transmisión (sugestiva de hipoacusia conductiva).

Las pruebas con diapasones, como la de Rinne, son sencillas y útiles: pueden descubrir otitis media serosas, asintomáticas en niños, y ayudan a diferenciar las hipoacusias por defecto de conducción aérea y ósea, de las sensoriales por lesión neural. El ejemplo de los niños, cuando se descubre, explica problemas de bajo rendimiento escolar o dificultades para dominar el lenguaje. En el caso de las personas mayores, la presbiacusia es causa de depresión y aislamiento social y, a menudo, es ocultada por los pacientes. Las pruebas con diapasones son sencillas y de fácil interpretación; dan información cualitativa, a diferencia de la audiometría que la da cuantitativa.