El museo de las maravillas, cine para todos

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El museo de las maravillas, cine para todos. ¿Una película que muestra a personas sordas desenvolviéndose perfectamente en las calles de la ciudad, que entablan relación con otras que han estudiado ¡en el colegio! la lengua de signos y que luchan por sus sueños? ¿Es posible? Sí, se llama Wonderstruck. El museo de las maravillas. Está ahora mismo en cartelera. 

 

El museo de las maravillas, cine para todos. Después del éxito comercial y artístico conseguido con su anterior película, Carol, adaptación de la novela de Patricia Highsmith nominada para seis Oscar, el realizador Todd Haynes ha vuelto a recurrir a un libro, de Brian Selznick (La invención de Hugo) para rodar su película más convencional hasta la fecha… Salvo en un importante detalle: está protagonizada por dos niños con discapacidad auditiva. Si. El filme narra la búsqueda de unos padres desaparecidos (topicazo). Con gente encantadora que se presta a ayudar sin ningún tipo de recompensa o interés añadido (topicazo número 2). Pero Rose –Millicent Simmonds, una niña sorda de verdad– y Ben (Oakes Fegley) no oyen. Ella desde su nacimiento y él desde un accidente con un rayo mientras hablaba por teléfono. 

 

El museo de las maravillas, cine para todos. Pero la enorme virtud del filme de Haynes no radica en este inesperado protagonismo sino en como, desde su labor de director, ha sabido llevar a la pantalla la realidad que percibe un sordo. Y lo hace de forma magnífica desde el silencio, en todas las secuencias ambientadas en los años 20 y protagonizadas por Rose, , y también utilizando la música de su habitual colaborador Carter Burwell, que ya trabajó con el realizador en Carol y que rinde un homenaje a su ciudad, Nueva York, con una bellísima partitura sentimental pero no sentimentaloide. 

 

El museo de las maravillas, cine para todos. “He aprendido mucho sobre la comunidad de personas sordas, su lengua y su cultura; es un lenguaje extraordinario”, dijo el realizador en el último festival de Cannes, donde fue agasajado con una ovación de tres minutos aunque no se llevó ningún premio.