Lectura y jóvenes con discapacidad auditiva

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Lectura y jóvenes con discapacidad auditiva. La lengua de signos tiene un impacto favorable en el hábito lector de los jóvenes sordos, ya que dota a este colectivo de mayores habilidades de expresión, al tiempo que estimula su hábito lector, y favorece el aprendizaje y su inclusión social, según un estudio de la Fundación CNSE.

Lectura y jóvenes con discapacidad auditiva. Tanto familias como educadores consideran que la lectura es esencial para el desarrollo educativo, social y personal de los adolescentes sordos. Asimismo, el estudio constata que los itinerarios educativos bilingües, que son aquellos con lenguaje oral y lengua de signos, presentan mayores garantías de éxito en el ámbito lector. Los jóvenes escolarizados en este tipo de centros resaltan los beneficios del uso de la lengua de signos en el ejercicio de la lectura.

En realidad, el ámbito lector de estos jóvenes se abre, en comparación con los adolescentes oyentes, a otros escenarios diferentes, como ver la televisión y el cine con subtítulos, una actividad que prácticamente realiza la totalidad del colectivo. Sin embargo, los jóvenes demandan que los subtítulos tengan mayor calidad.

Por otra parte, a la hora de entrenar y desarrollar habilidades de lectoescritura, las nuevas tecnologías, especialmente los ordenadores y los dispositivos móviles, adquieren una gran importancia, pues son unas perfectas herramientas para potenciar la lectura.

El estudio también recoge que existe concordancia entre los adolescentes sordos y los oyentes en referencia al interés que muestran por la lectura. El 64% de los jóvenes lee un libro semanalmente, pero la mayoría lo hace obligado por sus profesores, y en menor medida porque le guste la lectura.

Los jóvenes, tanto con discapacidad auditiva como oyentes, son conscientes de la importancia de la lectura, pero mientras para algunos adolecentes sordos resulta una obligación, otros la ven necesaria para lograr una mejor adaptación e integración. En general, los jóvenes con discapacidad auditiva reconocen que la lengua escrita les ayuda a romper las barreras que existen con el resto de la sociedad y los jóvenes de su edad.